Familiares de las víctimas del franquismo en Madrid demandan respeto al Ayuntamiento y la inmediata reanudación de las obras del Memorial

Publicado 12/08/2019

El pasado lunes 15 de julio nos enteramos por la prensa de que el Memorial con los nombres de nuestros familiares había sido paralizado mediante un correo electrónico por mandato del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid, a tan solo tres semanas para su finalización. Por desgracia, no fuimos la única parte interesada en sufrir este atropello y desprecio, ni la arquitecta del proyecto, Julia Chamorro, ni la empresa constructora, fueron avisadas de esa decisión de injustificable urgencia que, como único argumento, cita el “interés público”, así sin más.

El colectivo de familiares de víctimas del franquismo en Madrid, Memoria y Libertad, no consentirá que nada ni nadie cuestione la condición de víctima de la dictadura a ninguna persona que, por desgracia, así la ostente, ya fuera por acusaciones en Tribunales Militares como consecuencia de defender a la II República del golpe de estado fascista con los medios a su alcance, o por cualquier otra imputación, aun tratándose de delitos comunes, aun siendo falangistas sus autores como incluso sucede en algún caso. Todas fueron fusiladas o agarrotadas por el mismo mecanismo, por la misma farsa, por la misma dictadura.

Este criterio es tan sencillo y universal como su enunciado: víctimas de la dictadura franquista (y todas tienen nombres y apellidos). Pero para mejor entendimiento de este concepto por quienes acostumbran a exigir otros requisitos para alcanzar esa condición, tan solo les nombraremos un ejemplo que por más cercano en el tiempo conocen bien y ya fue recordado en su día por el entonces tercer teniente de alcalde, Mauricio Valiente: el del policía de la Brigada Político Social y reconocido torturador y colaborador de la Gestapo, Melitón Manzanas, asesinado por ETA el 2 de agosto de 1968. El Tribunal Supremo argumentó en su día motivos de reconciliación para mantener la Real Orden de Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo que le otorgó el gobierno de Aznar, según lo dispuesto en el artículo cuarto de la ley la Ley 32/1999, de 8 de octubre, de solidaridad con las víctimas del terrorismo que establece la concesión de este reconocimiento “a todas las víctimas del terrorismo sin contrexcepción, a petición propia o de sus herederos.” ​